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Y Samuel
dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en
que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es
mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los
carneros.1 S. 15:22
No todo el que me dice:
Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la
voluntad de mi Padre que está en los cielos. Mateo 7:21
¿Por
qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que Yo digo?
Todo aquel que viene a Mí, y oye mis
palabras y las hace, os indicaré a quién es semejante.
Semejante
es al hombre que al edificar una casa, cavó y ahondó y puso el fundamento
sobre la roca; y cuando vino una inundación, el río dio con ímpetu contra
aquella casa, pero no la pudo mover, porque estaba fundada sobre la roca.
Mas el que oyó y no hizo, semejante es al hombre
que edificó su casa sobre tierra, sin fundamento; contra la cual el río dio
con ímpetu, y luego cayó, y fue grande la ruina de aquella casa.
Luc.6:46-49
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Por tanto, ceñid los
lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en la
gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado; Como hijos
obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en
vuestra ignorancia; Sino
como Aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda
vuestra manera de vivir;
Porque escrito está: Sed
santos, porque Yo soy santo.
Y si invocais por Padre a
Aquel que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno,
conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación. 1Pedro
1:13-17
Cristo, en los días de
su carne, ofreciendo ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que
le podía librar de la muerte, fue oido a causa de su temor reverente.
Y aunque era Hijo, por lo
que padeció aprendió la obediencia; y habiendo sido perfeccionado,
vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen. Hebreos
5:7-9
Haya, pues, en vosotros
este sentir que hubo también en Cristo JESÚS, el cual siendo en forma de
Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que
se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los
hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo,
haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Fil.
2:5-8
Amados, si nuestro
corazón no nos reprende, confianza tenemos en Dios; y cualquiera cosa que
pidiéremos la recibiremos de El, porque guardamos sus mandamientos, y
hacemos las cosas que son agradables delante de El.
Y este es su mandamiento:
Que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y nos amemos unos a otros
como nos lo ha mandado. Y el que guarda sus mandamientos, permanece en Dios, y Dios en El. 1
Juan 3:21-24
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